domingo, 29 de noviembre de 2009

Contigo...


Allí me encontraba en mi cuarto, tranquilo pensando en mi vida, en mi rumbo, en que debía de hacer, estaba solo sin nadie solo en aquel rincón que tantos recuerdos dolorosos y tristeza guarda.

Al pasar las horas de aquel día escuche un toqui do a mi puerta, me levante, camine, baje los escales poco a poco con la poca fuerza que tenia de tanto llorar, la abrí y atravesando vi su silueta, si, su silueta tan clara y calmante, su rostro parecía tallado por ángeles, sus labios rojos y finos, mientras que su cuerpo era cubierto por un velo delgado de seda transparenté que permitía ver todo el esplendor de su cuerpo.

La invite a pasar ella acepto, platicamos, bebimos, ella hablaba, hablaba y yo intentaba ver a sus ojos pero no podía, me perdía en su cuerpo... al pasar el tiempo después de tomar un poco me pidió ver mi habitación, yo acepte. Al subir a él, ella se recostó en mi cama y me dijo "que cama mas cómoda tienes" y yo de forma ingenua le respondí "si lo sé", entonces ella soltó una tímida pero lujuriosa sonrisa diciendo "que tonto eres".

Se arrastro por mi cama hasta tomarme de la camisa y acercarme a sus labios los cuales me besaron delicadamente... no me pude resistir a sus labios me senté al lado de ella y poco a poco mi mano recorrió todo su cuerpo de un lado a otro mientras la besaba... se levanto me arranco la camisa que tenia, soltó su velo de seda, ella me recosto en la cama y me dijo a mi oído "siempre espere por este momento contigo"; me quito el pantalón y se recostó sobre mí, comenzó a besar mi cuello, a pasear sus manos por mi pecho hasta llegar a lo mas recóndito de mi cuerpo. Se recosto al lado mío y me pidió que la tomara, me recosté sobre ella la bese, la acaricie... la hice mía.

Quien me fuera a decir que la mujer menos esperada en tu vida o el encuentro mas inesperado fuera hacer tan espectacular, tan maravilloso, tan mágico... y más si esa mujer es aquella que amas.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Mi mente

Luna de la noche, sendero de tinieblas, arboles petrificados, ruidos estruendosos y silencios abruman tés...

Es lo que hay en mi mente, un mar de tormentas, de errores, de traición, ira, enojo, odio...

Poco a poco, aquello dentro de mi mente a flote se torna peleando con todo lo que creo destruyéndome poco a poco para poder lograr su cometido pero... una simple sonrisa y un abrazo de ella me puede salvar...

Mi amor... Te amo.





martes, 10 de noviembre de 2009

...

Algo se me clava donde esta mi corazon...
algo me desespera y no se puede controlar...
me dice que me valla que me large ya de aqui...
que no intente nada pues no quiere eso para mi...

domingo, 8 de noviembre de 2009

¿Sera?


Hoy al ir a casa de mi novia sentí que sería como un día cualquiera, solo que un poco más alegre porque estaba con los ánimos al 100, dado que no me había tocado marchar en el servicio militar… al estar con ella el día iba como cualquier otro ella platicaba yo la escuchaba, inventaba pretextos para abrazarla, para besarla, como ya para mi es costumbre molestarla con querer ver su cuarto el cual no he visto, porque, no sé pero me agrada que así sea, porque es una manera de captar su atención.

Más tarde ese mismo día ella saco un libro para que yo me distrajera y no pensara en algún pretexto para ver su cuarto, ella empezó a leer mientras yo le atendía, al ir le yendo sentí como si algo dentro de mi estuviera mal, como si de alguna forma sintiera que alguien pedía entrar desde hace mucho tiempo, pero siempre le negara la entrada, mientras ella continuaba leyendo yo sentía como poco a poco, alguna especie de puerta se abría o la abrían, no sé, fue muy extraño, pero llegue a un punto en el cual me quede atónito sin saber que pensar o que escuchar o que habría de pasar, me quede ido… al poco tiempo tome el libro que ella estaba leyendo y empecé a leerlo, empecé a leer poco a poco desde la primera pagina hasta el final del capítulo, una vez que lo termine de leer rompí en llanto…

Sentí como si estuviera completo, como si ese algo que me faltaba lo hubiera encontrado, o simplemente comprendí que hay estaba y yo mismo lo estaba reteniendo y finalmente le permití entrar a mi vida.

Yo siempre acepte lo que El me daba, pero quizá, ahora entienda porque me da las cosas… y le agradezco nuevamente como siempre lo hago, que me haya puesto a esa mujer en mi camino, para que me guie en mi vida…

martes, 3 de noviembre de 2009

¿Qué quieres de mí?

Hay me encontraba entre los arboles de aquel bosque que visitaba en mi niñez, en el que me perdía día y noche para no ser a atormentado por la sociedad, la codicia, el odio… pasaba mis días, mis tardes, mis noches.

Con forme dejaba mi niñez atrás me entrañaba mas y mas a lo profundo del mismo, hasta que encontré un sendero construido por las lluvias y deslaves de la montaña que albergaba mis sueños, decidí sin más que hacer seguir el sendero, poco a poco vi como entre los árboles se veía brotes de lo que fue mi niñez, de todo lo que viví en ese bosque… me acerque a una imagen que no recordaba a un suceso que deje pasar desapercibido, al tentar esa imagen me llevo al momento del mismo…

En el pude ver como una sombra blanca me acurraba al dormir entre los árboles, bajo el cálido sol de la tarde y el cantar de las aves. Estupefacto quede al ver esa silueta, de la cual su rostro no pude percatarme de quien era… y volví.

Una vez más estaba en el sendero pero estaba más cerca de la sima de la montaña. Al llegar a la sima de ella vi un pequeño claro rodeado por rosas de mil y un colores… en medio de aquel claro pude ver esa silueta similar a mi recuerdo, corrí, corrí, desespera mente para ver quién era esa persona, esa sombra, al llegar a él vi que eras tú… si en efecto eras tú quien me cuidaba, me resguardaba y yo sin percatarme de ello… y ahora en deuda contigo te pregunto….

¿Qué quieres de mí?